Cocinar con ABV: guía para principiantes
Si tienes un vaporizador, probablemente estás tirando cannabis potente sin saberlo. El ABV — cannabis ya vaporizado — todavía contiene cannabinoides activos y está listo para consumir. Esta guía explica todo lo que necesitas saber antes de cocinar.
¿Qué es el ABV?
ABV significa «Already Been Vaped» (ya vaporizado) — el cannabis residual tras una sesión con el vaporizador. Ya ha sido descarboxilado, por lo que puede usarse directamente en recetas sin calentamiento adicional.
Instrucciones
- Entender qué es el ABV: es el material que queda tras la vaporización. Como ya ha sido calentado, la descarboxilación está completa — el THC está activado y puede ingerirse directamente.
- Comprobar el color de tu ABV: marrón claro a medio = todavía potente. Muy oscuro o negro = la mayoría de los cannabinoides se han agotado.
- Temperaturas de vaporización más bajas producen un ABV más fuerte. Temperaturas altas (más de 210 °C) dejan menos THC activo.
- Empezar con una tostada de mantequilla de cacahuete como receta de prueba. Untar mantequilla de cacahuete en una tostada y añadir una pizca de ABV. Esperar 90 minutos antes de comer más.
- Una vez que sepas cuánto ABV produce el efecto deseado, usar esa cantidad en todas las demás recetas.
- Guardar el ABV después de cada sesión en un tarro cerrado. Se acumula rápidamente.
Consejos
- El ABV funciona mejor en recetas ricas en grasas — mantequilla, aceite, mantequilla de cacahuete, aceite de coco. La grasa ayuda al cuerpo a absorber los cannabinoides.
- Los efectos tardan más en aparecer que fumando — normalmente 45–90 minutos. No comer más pensando que no funciona.
- Guardar el ABV en un recipiente hermético, alejado de la luz y el calor, para conservar su potencia.