Vaporizador vs. porro: efectos, exposición y diferencias prácticas

Un porro quema cannabis; un vaporizador de hierba seca calienta los cogollos para generar aerosol. Los estudios controlados muestran en el vaporizador evaluado menos monóxido de carbono exhalado, aunque con absorción de THC mantenida. En consumidores ocasionales, el efecto agudo de la misma cantidad nominal de THC puede ser más intenso tras la vaporización. No es posible derivar de ello ningún porcentaje genérico de salud, biodisponibilidad o ahorro de material. Abrams et al. (2007) Spindle et al. (2018)

¿Qué se compara exactamente?

«Joint» puede referirse a un cigarrillo de cannabis puro o a una mezcla con tabaco. Para una comparación científica, esa no es una diferencia secundaria. El tabaco añade una exposición adicional; cambiar de un joint con tabaco a un vaporizador sin tabaco modifica, por tanto, algo más que la técnica de calentamiento. Quien extrapole estudios debe tener presentes estas diferencias. Muheriwa-Matemba et al. (2024) Ghasemiesfe et al. (2018)

El estudio controlado de Abrams empleó cigarrillos de cannabis estandarizados. En el de Spindle, en cambio, se fumó en una pipa pequeña. El segundo estudio es una comparación importante entre cannabis fumado y vaporizado, pero no es un ensayo directo con joints de tabaco liados a mano. Ambos utilizaron un sistema Volcano específico. Los resultados no son transferibles sin modificaciones a todos los dispositivos portátiles, ball vapes o cartuchos. Abrams et al. (2007) Spindle et al. (2018)

Comparación según criterios decisivos

Criterio Joint o cannabis fumado Vaporizador de hierba seca
Proceso Combustión del material Calentamiento controlado o manual para la formación de aerosol
Marcadores de combustión CO espirado más elevado en ensayos directos CO espirado más bajo en ensayos directos; no existe emisión cero universal Abrams et al. (2007)
Efecto del THC Depende del producto y del uso No necesariamente más débil; en un pequeño estudio de efectos agudos, con frecuencia más intenso a dosis nominal equivalente Spindle et al. (2018)
Comparación a largo plazo Síntomas respiratorios estudiados principalmente en estudios observacionales Menos datos directos sobre variables clínicas a largo plazo Muheriwa-Matemba et al. (2024) Ghasemiesfe et al. (2018)
Esfuerzo Material fungible y eliminación de residuos Adquisición, limpieza, energía y, en su caso, piezas de repuesto
Valoración de costes Depende del consumo real Sin tasa de ahorro general respaldada por estudios

¿Por qué puede una misma cantidad de flor producir efectos diferentes?

La masa cargada es solo el inicio de la cadena de efectos. El contenido del material de partida, la transferencia al humo o al aerosol, los depósitos en el dispositivo y la absorción individual determinan conjuntamente la exposición. La cantidad realmente inhalada no es, por tanto, idéntica a la cantidad de THC cargada. La recuperación en el aerosol recolectado y la biodisponibilidad sistémica son conceptos que deben distinguirse. Lanz et al. (2016) Hazekamp et al. (2006)

En Spindle, la concentración máxima media de THC en sangre total tras una dosis nominal de 25 mg de THC fue de 14,4 ng/ml con vaporizador de hierba seca y de 10,2 ng/ml fumando. Se estudiaron 17 adultos sin consumo de cannabis en el mes anterior. Los valores individuales mostraron una dispersión considerable. Este es un ejemplo de por qué una menor irritación de las vías respiratorias no implica necesariamente un menor efecto agudo. No es una tabla de conversión para el consumo propio. Spindle et al. (2018)

Los resultados aparentemente divergentes de Abrams, quien observó una exposición similar al THC, no son motivo para ignorar un estudio. La población, el material de partida y la forma de administración difirieron. Precisamente esta variabilidad es lo que resulta científicamente relevante: no existe una relación universal única válida para todas las situaciones de consumo. Abrams et al. (2007) Spindle et al. (2018)

¿Qué cambia para las vías respiratorias?

La menor exposición al CO en la comparación directa y los hallazgos de laboratorio sobre productos de combustión apuntan a un perfil de exposición diferente. Si de ello resultan y en qué medida menos enfermedades a largo plazo es algo que estos experimentos no responden. La afirmación de «sin alquitrán y sin CO» es tan problemática sin una definición precisa de medición como cualquier porcentaje general aplicable a todos los contaminantes. Abrams et al. (2007) Gieringer et al. (2004) Moir et al. (2008)

Un pequeño estudio de transición no aleatorizado encontró mejoras al cabo de un mes en los síntomas y en un parámetro de función pulmonar en un subgrupo seleccionado. Una encuesta transversal encontró menos síntomas en usuarios que utilizaban principalmente vaporizador. Ambos trabajos presentan limitaciones considerables y no ofrecen una predicción fiable sobre en qué porcentaje una persona concreta reduciría su riesgo de enfermedad. Van et al. (2010) Earleywine et al. (2007)

Cuando se combina el tabaquismo con el vapeo, la exposición al humo persiste. El análisis PATH con adultos jóvenes encontró para este uso dual una mayor odds de aparición de nuevos síntomas respiratorios. Debido al diseño observacional y a la falta de precisión en el registro de los productos, no puede calcularse a partir de estos datos un efecto causal exacto del consumo mixto. Sun et al. (2026)

¿Cómo se pueden comparar los costes reales?

Una comparación de costes honesta requiere datos propios y observados. Esto incluye el precio de adquisición, los repuestos, la energía, los consumibles y la cantidad de material realmente utilizada durante el mismo período. Un valor de extracción elevado obtenido en un ensayo de laboratorio no garantiza un gasto personal menor: la frecuencia de uso y el consumo pueden cambiar tras el cambio de dispositivo.

Un cálculo transparente es: Coste total en el período = adquisición y repuestos + costes corrientes de material + energía y consumibles. La fórmula es un análisis económico, no el resultado de un estudio. Si los costes se distribuyen a lo largo de meses, el período de uso asumido debe permanecer visible. Para el material no debe introducirse un ahorro estimado global, sino una cantidad documentada.

Un cálculo de amortización solo tiene sentido cuando los costes corrientes son efectivamente más bajos. Con un uso igual o mayor, un dispositivo puede parecer más económico en operación sin llegar a amortizarse en su totalidad. Las ofertas actuales se encuentran en el comparador de precios; del precio no se deriva ninguna valoración médica.

¿Qué diferencias prácticas quedan?

En un vaporizador de hierba seca, la cámara, los filtros y el canal de vapor forman parte del mantenimiento periódico. Las cápsulas intercambiables pueden facilitar la preparación, pero no determinan una dosis de THC absorbida con exactitud. Un dispositivo portátil requiere una fuente de energía adecuada; un dispositivo de sobremesa, un lugar de instalación apropiado. Estas características son criterios técnicos de selección, no niveles de calidad relacionados con la salud.

El sabor, la resistencia al tiro y la percepción de la temperatura del aerosol son sensaciones personales. Pueden documentarse de forma estructurada en una comparación propia de dispositivos. Sin embargo, no constituyen análisis químico: un sabor agradable no demuestra ausencia de contaminantes ni baja potencia. Para afirmaciones científicas, las mediciones sensoriales y las químicas deben mantenerse separadas. Lanz et al. (2016)

¿Qué decisión respalda la evidencia?

Quien quiera comprender la diferencia debería analizar por separado la carga de combustión, el efecto del THC y el esfuerzo en el uso cotidiano. La vía del vaporizador de hierba seca estudiada reduce ciertos marcadores de combustión, pero no elimina la exposición al THC. Las afirmaciones generales sobre la marca «más saludable» o un porcentaje de ahorro fijo van más allá de lo que recoge la literatura científica. Muheriwa-Matemba et al. (2024) Abrams et al. (2007) Spindle et al. (2018)

El artículo sobre salud contextualiza los riesgos residuales. Fumar vs. vaporizar aborda la tos, la función pulmonar y las limitaciones de las cohortes más recientes. Hierba seca vs. concentrados evita la confusión frecuente entre vaporizadores de flores y cartuchos de THC.

Estudios en detalle: métodos, resultados y limitaciones

Los siguientes recuadros permiten comprender las fuentes principales y los límites de su aplicabilidad. Un estudio de dispositivos o de farmacocinética no constituye automáticamente una prueba de seguridad sanitaria a largo plazo. En los artículos técnicos, los estudios suelen ser relevantes únicamente para la delimitación expresamente indicada entre afirmaciones de salud y de rendimiento.

Abrams DI et al. (2007)

Estudio
Estudio piloto controlado aleatorizado, mediciones repetidas
Muestra
18 consumidores de cannabis sanos en régimen de internamiento
Comparación y medición
Comparación entre cigarrillo de cannabis estandarizado fumado y vaporizador Volcano; THC en plasma, CO exhalado, efectos fisiológicos y neuropsicológicos.
Aleatorización y enmascaramiento
Sí. La potencia del cannabis (1,7 %, 3,4 %, 6,8 % de THC) y el sistema de administración se asignaron de forma aleatoria a lo largo de seis días de estudio.
Resultado
La exposición al THC fue similar entre fumar y vaporizar; el CO exhalado fue significativamente menor tras la vaporización; no se registraron eventos adversos graves.
Puntos fuertes
Comparación directa y controlada cara a cara; biomarcadores objetivos; diseño aleatorizado.
Limitaciones y posible sesgo
Muestra muy pequeña; carácter piloto; potencias de THC antiguas y bajas en comparación con los productos actuales; sin criterios de valoración a largo plazo.

Abrams DI, Vizoso HP, Shade SB, Jay C, Kelly ME, Benowitz NL. 2007. Vaporization as a smokeless cannabis delivery system: a pilot study. Clinical pharmacology and therapeutics. DOI: 10.1038/sj.clpt.6100200 · PMID 17429350

Spindle TR et al. (2018)

Estudio
Estudio cruzado controlado dentro de los mismos participantes; dosis enmascarada, vía de inhalación reconocible.
Muestra
17 adultos sanos; 9 hombres, 8 mujeres; edad media 27,3 años; sin consumo de cannabis en el último mes.
Comparación y medición
Seis sesiones con un período de lavado de 1 semana; 0, 10 y 25 mg de THC, fumado o vaporizado respectivamente; efectos subjetivos, cognición, psicomotricidad, constantes vitales y THC en sangre.
Aleatorización y enmascaramiento
Orden de dosis aleatorizado dentro de los bloques de inhalación, orden de las vías de inhalación contrabalanceado. Enmascaramiento de la dosis; sin procedimiento doble ciego para enmascarar la vía de inhalación.
Resultado
La vaporización produjo, con la misma dosis de THC, efectos agudos generalmente más intensos y concentraciones máximas de THC en sangre más elevadas; con 25 mg, la Cmax fue de aproximadamente 14,4 ng/ml vaporizado frente a 10,2 ng/ml fumado.
Puntos fuertes
Condición placebo, comparación dentro de los mismos participantes, varias dosis y mediciones objetivas en sangre total.
Limitaciones y posible sesgo
n=17; solo usuarios poco frecuentes; estudio de laboratorio agudo; sin afirmaciones sobre morbilidad pulmonar o general a largo plazo.

Spindle TR, Cone EJ, Schlienz NJ, Mitchell JM, Bigelow GE, Flegel R, Hayes E, Vandrey R. 2018. Acute Effects of Smoked and Vaporized Cannabis in Healthy Adults Who Infrequently Use Cannabis: A Crossover Trial. JAMA network open. DOI: 10.1001/jamanetworkopen.2018.4841 · PMID 30646391 · PMC6324384

Muheriwa-Matemba SR et al. (2024)

Estudio
Revisión sistemática
Muestra
42 publicaciones incluidas: 6 informes de casos, 21 revisiones, 15 estudios empíricos; entre los trabajos empíricos, 2 ECA, 5 análisis retrospectivos, 3 estudios longitudinales y 3 transversales.
Comparación y medición
Web of Science, ProQuest, PsycINFO, Scopus, Embase y Medline; trabajos revisados por pares de 2009 a 2023; PRISMA; únicamente estudios con forma de consumo documentada.
Aleatorización y enmascaramiento
No a nivel de revisión; solo una pequeña parte de los estudios primarios era aleatorizada.
Resultado
El consumo fumado se asoció de forma más consistente con molestias y enfermedades respiratorias; los comestibles mostraron apenas efectos respiratorios directos; la taquicardia se reportó en varias formas de consumo.
Puntos fuertes
Adaptado específicamente a la forma de consumo; búsqueda amplia en bases de datos; distingue entre fumar, vapear, vía oral y dabbing.
Limitaciones y posible sesgo
Evidencia muy heterogénea; incluye revisiones e informes de casos junto con estudios primarios; sin metaanálisis; los propios autores califican de preliminares las conclusiones específicas por vía de administración.

Muheriwa-Matemba SR, Baral A, Abdshah A, Diggs BA, Gerber Collazos KS, Morris KB, Messiah SE, Vidot DC. 2024. Cardiovascular and Respiratory Effects of Cannabis Use by Route of Administration: A Systematic Review. Substance use & misuse. DOI: 10.1080/10826084.2024.2341317 · PMID 38644600

Ghasemiesfe M et al. (2018)

Estudio
Revisión sistemática y metaanálisis
Muestra
22 estudios (10 cohortes prospectivas, 12 estudios transversales).
Comparación y medición
PubMed, Embase, PsycINFO, MEDLINE, Cochrane 1973–30.04.2018; PROSPERO; 4 revisores para extracción/ROB, 3 para fuerza de evidencia; agrupación solo de estudios similares con sesgo suficientemente bajo.
Aleatorización y enmascaramiento
Predominantemente estudios observacionales no aleatorizados.
Resultado
22 estudios en total. Datos sintomáticos prospectivos agrupados de dos estudios: tos RR 2,04 (IC 95% 1,02–4,06), expectoración RR 3,84 (1,62–9,07). Los autores evaluaron la fuerza de evidencia para síntomas respiratorios como baja; para obstrucción y función pulmonar, evidencia insuficiente.
Puntos fuertes
Metodología muy rigurosa; PROSPERO; múltiples revisores; evaluación de riesgos y evidencia; conclusiones diferenciadas.
Limitaciones y posible sesgo
Estudios primarios mayoritariamente observacionales; medición de la exposición y factor de confusión del tabaco; escasos datos con exposición acumulada muy elevada a lo largo de la vida.

Ghasemiesfe M, Ravi D, Vali M, Korenstein D, Arjomandi M, Frank J, Austin PC, Keyhani S. 2018. Marijuana Use, Respiratory Symptoms, and Pulmonary Function: A Systematic Review and Meta-analysis. Annals of internal medicine. DOI: 10.7326/M18-0522 · PMID 29971337 · PMC6231497

Lanz C et al. (2016)

Estudio
Validación in vitro de dispositivo y aerosol
Muestra
Sin sujetos humanos; 5 vaporizadores comerciales de hierba seca, material vegetal con predominio de THC y CBD.
Comparación y medición
GC/MS para la recuperación de cannabinoides, HPLC para cannabinoides ácidos y descarboxilación; Volcano Medic, Plenty, Arizer Solo, DaVinci y dispositivo de gas.
Aleatorización y enmascaramiento
No aplicable.
Resultado
Los dispositivos eléctricos con control de temperatura descarboxilaron el THC/CBD de forma muy eficiente y suministraron cannabinoides de manera reproducible; en el dispositivo de gas se observó combustión.
Puntos fuertes
Métodos analíticos validados; varios dispositivos; medición directa de la transferencia de material.
Limitaciones y posible sesgo
Sin participantes humanos, sin criterios de valoración clínicos, sin análisis toxicológico exhaustivo del aerosol; generaciones de dispositivos antiguas.

Lanz C, Mattsson J, Soydaner U, Brenneisen R. 2016. Medicinal Cannabis: In Vitro Validation of Vaporizers for the Smoke-Free Inhalation of Cannabis. PloS one. DOI: 10.1371/journal.pone.0147286 · PMID 26784441 · PMC4718604

Hazekamp A et al. (2006)

Estudio
Estudio de evaluación de dispositivo y dosis con componentes analíticos y clínicos
Muestra
Caracterización primaria del dispositivo en laboratorio; la parte con participantes humanos analiza el balance de inhalación y exhalación; el número exacto de participantes no se indica en el resumen.
Comparación y medición
Variación de temperatura, muestra y volumen del globo; variabilidad inter e intra dispositivo; dosis de THC cargada frente a dosis suministrada; mediciones clínicas de inhalación.
Aleatorización y enmascaramiento
No/ningún ECA clásico.
Resultado
En promedio, aproximadamente el 54 % de la dosis de THC cargada llegó al globo; aproximadamente el 35 % del THC inhalado fue exhalado nuevamente.
Puntos fuertes
Validación de reproducibilidad y dosis; base metodológica fundamental para estudios posteriores con el Volcano.
Limitaciones y posible sesgo
Sin toxicología a largo plazo; hardware y productos desactualizados; las conclusiones relacionadas con la salud son indirectas.

Hazekamp A, Ruhaak R, Zuurman L, van Gerven J, Verpoorte R. 2006. Evaluation of a vaporizing device (Volcano) for the pulmonary administration of tetrahydrocannabinol. Journal of pharmaceutical sciences. DOI: 10.1002/jps.20574 · PMID 16637053

Gieringer D, St. Laurent J, Goodrich S (2004)

Estudio
Estudio analítico de laboratorio
Muestra
Sin participantes humanos; humo y vapor de cannabis obtenidos bajo condiciones controladas de dispositivo.
Comparación y medición
Análisis químico del aerosol de vaporizador comparado con el humo, con enfoque en la transferencia de THC y los subproductos pirolíticos.
Aleatorización y enmascaramiento
No aplicable.
Resultado
La vaporización suministró THC con una supresión marcada de los productos de combustión y pirólisis en comparación con el humo.
Puntos fuertes
Mecanismo químico directo de reducción de daños.
Limitaciones y posible sesgo
Antiguo; sin resultados clínicos; la revista y la metodología son menos sólidas que los estudios toxicológicos modernos; dependencia del producto y del dispositivo.

Gieringer D, St. Laurent J, Goodrich S. 2004. Cannabis Vaporizer Combines Efficient Delivery of THC with Effective Suppression of Pyrolytic Compounds. Journal of Cannabis Therapeutics. DOI: 10.1300/J175v04n01_02

Moir D et al. (2008)

Estudio
Estudio analítico de humo generado por máquina
Muestra
Sin sujetos humanos; cigarrillos estandarizados de cannabis y tabaco bajo dos condiciones de fumado mecánico.
Comparación y medición
Caracterización química del humo principal y del humo lateral; componentes tóxicos y cancerígenos conocidos.
Aleatorización y enmascaramiento
No aplicable.
Resultado
Clases de contaminantes cualitativamente similares a las del humo de tabaco, pero con diferencias cuantitativas; entre ellos, niveles notablemente más elevados de amoníaco, así como más HCN/NOx y algunos aminos aromáticos en determinadas condiciones de humo de cannabis.
Puntos fuertes
Comparación química directa y estandarizada; análisis objetivo.
Limitaciones y posible sesgo
El humo generado por máquina no equivale a la exposición real; los valores se expresan por cantidad de material, no por día típico de consumo; no debe interpretarse como «el cannabis es más perjudicial que el tabaco».

Moir D, Rickert WS, Levasseur G, Larose Y, Maertens R, White P, Desjardins S. 2008. A comparison of mainstream and sidestream marijuana and tobacco cigarette smoke produced under two machine smoking conditions. Chemical research in toxicology. DOI: 10.1021/tx700275p · PMID 18062674

Van Dam NT, Earleywine M (2010)

Estudio
Estudio de intervención pre/post de un solo brazo
Muestra
20 consumidores habituales de cannabis con al menos dos síntomas respiratorios; 12 sin enfermedad respiratoria intercurrente constituyeron el análisis principal.
Comparación y medición
Un mes de cambio al vaporizador; nueve síntomas respiratorios subjetivos más espirometría (FEV1, FVC) antes y después de la intervención.
Aleatorización y enmascaramiento
No.
Resultado
En los 12 sin infección respiratoria, los síntomas mejoraron de forma notable; FVC de manera significativa; FEV1 con mejoría numérica, sin alcanzar por poco la significación estadística.
Puntos fuertes
Intervención prospectiva; espirometría objetiva además de los síntomas.
Limitaciones y posible sesgo
Muestra muy pequeña; sin grupo de control; la selección de los 12 participantes puede introducir sesgo; corta duración; sin cegamiento.

Van Dam NT, Earleywine M. 2010. Pulmonary function in cannabis users: Support for a clinical trial of the vaporizer. The International journal on drug policy. DOI: 10.1016/j.drugpo.2010.04.001 · PMID 20451365

Earleywine M, Barnwell SS (2007)

Estudio
Encuesta transversal en línea
Muestra
6.883 participantes válidos; solo 152 (2,2 %) usaban vaporizador como método principal.
Comparación y medición
Autoinforme sobre forma de consumo, edad, sexo, cantidad de cigarrillos y cannabis, y seis síntomas respiratorios; regresión logística.
Aleatorización y enmascaramiento
No.
Resultado
El uso del vaporizador como método principal se asoció, tras el ajuste estadístico, con menos síntomas respiratorios autoinformados (aproximadamente OR 0,40).
Puntos fuertes
Muestra total muy amplia; ajuste por los principales factores de confusión.
Limitaciones y posible sesgo
Diseño transversal; autoselección a través de listas de correo relacionadas con el cannabis; autoinforme; solo 152 usuarios principales de vaporizador; no establece causalidad.

Earleywine M, Barnwell SS. 2007. Decreased respiratory symptoms in cannabis users who vaporize. Harm reduction journal. DOI: 10.1186/1477-7517-4-11 · PMID 17437626 · PMC1853086

Sun R et al. (2026)

Estudio
Estudio observacional longitudinal nacional (PATH)
Muestra
5.211 adultos jóvenes (18–24 años) sin enfermedad respiratoria/pulmonar previa, oleadas 6→7.
Comparación y medición
Línea de base 2021, seguimiento hasta 2023; regresión logística multivariable con ajuste por demografía, otras sustancias, factores de salud, obesidad y frecuencia de consumo de cannabis.
Aleatorización y enmascaramiento
No.
Resultado
El uso exclusivo de vaporizador no se asoció de forma significativa con la aparición de nuevos síntomas respiratorios funcionalmente relevantes (AOR 0,93; IC muy amplio); uso exclusivo fumado AOR 3,04; uso dual AOR 4,36. Tras excluir a los consumidores de tabaco, solo el uso dual permaneció significativo.
Puntos fuertes
Muestra grande, longitudinal y representativa a nivel nacional; grupo basal libre de enfermedad respiratoria; ajuste por factores de confusión.
Limitaciones y posible sesgo
Solo el 2,1% correspondía a uso exclusivo de vaporizador → potencia estadística baja e IC muy amplio; el tipo de producto (vaporizador de hierba seca vs. aceite/cartucho) no se detalla con suficiente granularidad; datos basados en autoinforme.

Sun R, Benowitz NL, Hammond D, Mendez D, Warner KE. 2026. Cannabis Vaping, Smoking, and Dual Use and the Onset of Respiratory Symptoms Among U.S. Young Adults. American journal of preventive medicine. DOI: 10.1016/j.amepre.2026.108421 · PMID 42142848

Preguntas frecuentes

¿Qué se compara exactamente?

«Joint» puede referirse a un cigarrillo de cannabis puro o a una mezcla con tabaco. Para una comparación científica, esa no es una diferencia secundaria. El tabaco añade una exposición adicional; cambiar de un joint con tabaco a un vaporizador sin tabaco modifica, por tanto, algo más que la técnica de calentamiento. Quien extrapole estudios debe tener presentes estas diferencias. Muheriwa-Matemba et al. (2024) Ghasemiesfe et al. (2018)

¿Por qué puede una misma cantidad de flor producir efectos diferentes?

La masa cargada es solo el inicio de la cadena de efectos. El contenido del material de partida, la transferencia al humo o al aerosol, los depósitos en el dispositivo y la absorción individual determinan conjuntamente la exposición. La cantidad realmente inhalada no es, por tanto, idéntica a la cantidad de THC cargada. La recuperación en el aerosol recolectado y la biodisponibilidad sistémica son conceptos que deben distinguirse. Lanz et al. (2016) Hazekamp et al. (2006)

¿Qué cambia para las vías respiratorias?

La menor exposición al CO en la comparación directa y los hallazgos de laboratorio sobre productos de combustión apuntan a un perfil de exposición diferente. Si de ello resultan y en qué medida menos enfermedades a largo plazo es algo que estos experimentos no responden. La afirmación de «sin alquitrán y sin CO» es tan problemática sin una definición precisa de medición como cualquier porcentaje general aplicable a todos los contaminantes. Abrams et al. (2007) Gieringer et al. (2004) Moir et al. (2008)

Bibliografía

  1. Abrams DI, Vizoso HP, Shade SB, Jay C, Kelly ME, Benowitz NL. 2007. Vaporization as a smokeless cannabis delivery system: a pilot study. Clinical pharmacology and therapeutics. DOI: 10.1038/sj.clpt.6100200 · PMID 17429350
  2. Spindle TR, Cone EJ, Schlienz NJ, Mitchell JM, Bigelow GE, Flegel R, Hayes E, Vandrey R. 2018. Acute Effects of Smoked and Vaporized Cannabis in Healthy Adults Who Infrequently Use Cannabis: A Crossover Trial. JAMA network open. DOI: 10.1001/jamanetworkopen.2018.4841 · PMID 30646391 · PMC6324384
  3. Muheriwa-Matemba SR, Baral A, Abdshah A, Diggs BA, Gerber Collazos KS, Morris KB, Messiah SE, Vidot DC. 2024. Cardiovascular and Respiratory Effects of Cannabis Use by Route of Administration: A Systematic Review. Substance use & misuse. DOI: 10.1080/10826084.2024.2341317 · PMID 38644600
  4. Ghasemiesfe M, Ravi D, Vali M, Korenstein D, Arjomandi M, Frank J, Austin PC, Keyhani S. 2018. Marijuana Use, Respiratory Symptoms, and Pulmonary Function: A Systematic Review and Meta-analysis. Annals of internal medicine. DOI: 10.7326/M18-0522 · PMID 29971337 · PMC6231497
  5. Lanz C, Mattsson J, Soydaner U, Brenneisen R. 2016. Medicinal Cannabis: In Vitro Validation of Vaporizers for the Smoke-Free Inhalation of Cannabis. PloS one. DOI: 10.1371/journal.pone.0147286 · PMID 26784441 · PMC4718604
  6. Hazekamp A, Ruhaak R, Zuurman L, van Gerven J, Verpoorte R. 2006. Evaluation of a vaporizing device (Volcano) for the pulmonary administration of tetrahydrocannabinol. Journal of pharmaceutical sciences. DOI: 10.1002/jps.20574 · PMID 16637053
  7. Gieringer D, St. Laurent J, Goodrich S. 2004. Cannabis Vaporizer Combines Efficient Delivery of THC with Effective Suppression of Pyrolytic Compounds. Journal of Cannabis Therapeutics. DOI: 10.1300/J175v04n01_02
  8. Moir D, Rickert WS, Levasseur G, Larose Y, Maertens R, White P, Desjardins S. 2008. A comparison of mainstream and sidestream marijuana and tobacco cigarette smoke produced under two machine smoking conditions. Chemical research in toxicology. DOI: 10.1021/tx700275p · PMID 18062674
  9. Van Dam NT, Earleywine M. 2010. Pulmonary function in cannabis users: Support for a clinical trial of the vaporizer. The International journal on drug policy. DOI: 10.1016/j.drugpo.2010.04.001 · PMID 20451365
  10. Earleywine M, Barnwell SS. 2007. Decreased respiratory symptoms in cannabis users who vaporize. Harm reduction journal. DOI: 10.1186/1477-7517-4-11 · PMID 17437626 · PMC1853086
  11. Sun R, Benowitz NL, Hammond D, Mendez D, Warner KE. 2026. Cannabis Vaping, Smoking, and Dual Use and the Onset of Respiratory Symptoms Among U.S. Young Adults. American journal of preventive medicine. DOI: 10.1016/j.amepre.2026.108421 · PMID 42142848

Estado editorial: 10 de septiembre de 2026. Panorama basado en evidencia a partir de una biblioteca seleccionada de 34 publicaciones; sin búsqueda bibliográfica sistemática propia ni revisión médica. Se contrastaron las referencias bibliográficas y los resúmenes disponibles; los trabajos clave de Spindle (2018) y Lanz (2016) se verificaron adicionalmente en texto completo en acceso abierto. Las recomendaciones técnicas de selección y mantenimiento deben distinguirse de las pruebas sanitarias. Nuevos datos pueden modificar esta valoración.

Scroll al inicio